Para los que viven en un mundo real y no uno virtual, imaginario o de buenas intenciones, saben que la jubilación no existe, se extravío en el siglo XX, aquel siglo que premiaba ser viejo y obsoleto en ideas, aquel siglo donde el romanticismo primaba ante la acción. Lo cierto y alentador es que la vejez cronológica seguirá su rumbo inexorable pero el pensamiento y acción depende de cada uno que siga similar camino, por lo tanto, hablar de jubilación es casi un insulto, solo vean a tanto anciano jubilado formando colas interminables para cobrar un mísero sueldo cada fin de mes en el Banco de la Nación. Estos hechos me convencen más, que una persona debe construir de manera permanente su futuro económico y sentirse útil e importante para la sociedad, sin importar la edad. Ser viejo en estos tiempos, debe ser sinónimo de vigencia, trabajo y acción.


Conocedores del "sueño" de la jubilación dorada (la 20530 es un ejemplo), la mayoría de banqueros han convencido a los políticos de turno, primero en Europa (década 50 y 60) y luego en América del Sur (década de los 90), que la mejor forma de brindar una jubilación justa es crear los denominados Fondos de Administración de Pensiones (AFPs) que por cierto fracasaron en Europa y seguirán similar camino por nuestras latitudes, dicen que por la propia "sabiduría" del mercado. El negocio llamado AFP es el más rentable del mundo, un trabajador aporta de manera obligatoria mensualmente (aporte del 10%) y a cambio la AFP administra su fondo invirtiéndolo en cualquier instrumento financiero por el que cobra un porcentaje por dicho trabajo (en promedio menos del 2%), con la finalidad que Ud. al cumplir los 65 años, pueda jubilarse y recibir mensualmente lo que ha ahorrado en los aproximadamente 30 años de servicios.

Hagamos un cálculo simple, si Ud. gana la suma de S/. 7,500 Nuevos Soles mensuales (los afortunados del segmento B), debe aportar 750 y por administrar su fondo la AFP le cobra S/. 99 Nuevos Soles (1.32%), no importa si las inversiones de su fondo estén perdiendo, tal como ahora viene ocurriendo y posiblemente Ud. tenga menos de lo que aporto, la AFP seguirá ganado ese porcentaje. Al cumplir los 65 años y luego de aportar por 30 años ininterrumpidos, lo cual es una falacia, Ud. recibirá mensualmente la suma de S/. 1,500 Nuevos Soles mensuales, durante 15 años, es decir hasta los 80, sin gratificación. Si hay suerte en las inversiones podría incrementarse alguito su sueldo y podría reducirse si al jubilarse le toca un ambiente financiero, tal como el que estamos viviendo.

La verdadera razón del nacimiento de las AFPs es simple y nadie lo dice, inyectar liquidez de manera permanente al mercado interno de inversiones, lo hizo Chile satisfactoriamente hasta que lo saturo, es por ello que sus grandes financieras como Falabella y Altas Cumbres, se vieron en la necesidad de salir del país sureño a invertir en mercados emergentes como Perú y Colombia. La otra cara de la medalla, es la estatización de las AFP que plantea el gobierno argentino, con similar propósito, pero alegando nuevamente que lo hace para salvaguardar los fondos de jubilación de los futuros "viejitos".

Como siempre, de ambos frentes salen a explicar y convencer las bondades de sus propios sistemas de jubilación, lo cierto es que nadie se atreve a decir, que la JUBILACION NO EXISTE, y se ha convertido en el peor castigo para un ser humano, ya que lo condena y excluye de la actividad económica, embarcándolo en actividades supuestas de diversión o simplemente encerrarlos en albergues para ancianos. ¿Y qué ocurre con los que no trabajaron formalmente?, nadie dice nada al respecto, aunque algún inescrupuloso mañana salga a decirnos que pude aportar libremente y acogerse a una pensión de jubilación.

Este esquema inhumano de lucrar con la vejez, solo nos muestra una característica del siglo XX, el paternalismo mal entendido, decidir por un ciudadano la mejor forma en la que debe vivir en el futuro, en lugar de promover la calidad de vida, la salud preventiva y sobre todo, la educación constante mediante la actualización de ideas y pensamiento para un mundo que cambia en periodos muy cortos. Sin ánimo de promover el capitalismo, el dueño de Coca Cola, murió de vejez a los 92 años, despachando en su oficina. Sea cual fuere nuestra actividad, vivamos con calidad de vida, construyamos nuestro futuro y pasemos a otro estado llamado muerte, frente al cañón, lo demás es engaño y manipulación masiva y debe quedar claro que los fondos previsionales son responsabilidad de cada ciudadano, donde el Estado no debe obligar a que un trabajador aporte. ¿O ya se olvidaron de la estafa del FONAVI?
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